viernes 24 de febrero de 2012

Punto de cruz en miniatura


Punto de cruz, originalmente cargada por Noia Land.

El punto de cruz siempre ha sido una de mis asignaturas pendientes. Le cogí manía en la escuela, creo que de pequeña estaba más interesada en correr y pintar que en enredarme con los hilos. Empecé un "tu y yo" en un paño de cuadros verdes, al que la profesora insistió que adornara con unas horribles flores azules, que nunca llegué a terminar.

Desde entonces lo he vuelto a coger dos o tres veces, sin demasiadas ganas. Y me parece una pena, porque me encantan los trabajos en punto de cruz, sobre todo para la casa de muñecas. Así que no pude resistir la tentación de intentar hacer un pequeño trabajo de punto de cruz que propuso Margarita Segura en su blog "Zarandajas y menesteres". Margarita es una auténtica artista en la materia, cuya perfección en cada puntada no dejo de admirar.

Seguimos este esquema. En principio estaba pensado para ser un cojín o un cuadrito en miniatura, pero en mi caso, no tenía la tela adecuada, así que me quedó un poquito grande para eso. Terminará siendo una pequeña alfombra o un mantelito.

Punto de cruz

Aquí os lo enseño bien de cerca. Me gusta como quedó, aun con sus imperfecciones. La parte de atrás es un auténtico desastre, y no la enseño por pudor, pero supongo que en esos también iré mejorando. Estoy deseando ponerme con el próximo reto.



jueves 23 de febrero de 2012

Mandrágoras


Mandrágoras, originalmente cargada por Noia Land.

Ya sabéis que me gusta hacer miniaturas de vez en cuando. Mi temáas preferido son los juguetes, los dulces y, sobre todo, las criaturas mágicas.

Empecé esta mesa debido a un acontecimiento fortuito. Quería hacer algunas plantitas en miniatura y ¡se me rompió una maceta! Como me dio pena tirarla pensé en aprovecharla haciendo una planta cuyas raíces fueras tan bonitas como la parte visible. Las zanahorias siempre son una opción, pero no se suelen poner en macetas, así que me decidí a hacer estas madrágoras.

Mandrágoras

Las imaginé como bebés en minitura, pero con buen carácter, en lugar de las lloronas que aparece en Harry Potter.

Mandrágoras

Para completar la escena utilicé algunas bellotas, ramitas y piñas naturales y un pequeño erizo, como los que solía hacer Elisa.

Mandrágoras

Y lo que más me gusta de todo es que esta mesa será parte de una escena hecha entre varios miniaturistas. Aunque mis muñecas no están muy de acuerdo y se la quieren quedar.




martes 21 de febrero de 2012

Bordado japonés


Ciervo, originalmente cargada por Noia Land.

Desde hace unos cuantos días no paro de mirar libros japoneses de bordado. ¡Son tan bonitos e inspiradores! Ya sólo las portadas valen la pena y el interior está lleno de fotos increíbles con diseños maravillosos.

Antes pensaba que el bordado era bonito pero algo pasado de moda, pero con esos esquemas modernos, con un toque infantil, tengo que reconocer que he caído rendida. Me moría de impaciencia por probarlo todo. Sólo hay un problema (en realidad dos), el más importante es que no sé bordar, y, el segundo, que tampoco sé japonés, así que las explicaciones de los libros de nada me valen.

Pero en realidad eso tampoco fue ningún impedimento. Desempolvé un viejo aro de bordar, me pertreché con aguja y unos cuantos hilos y me dispuse a hacer unos cuantos diseños. Los de los libros son preciosos, pero siempre es más bonito hacerlos propios.

A paso de tortuga

Empecé con esta chica-ciervo que dibujé hace unos días

Sello, la dama ciervo

Cuando la tenía toda la cabeza terminada, en el punto de bordar más sencillo (y en realidad el único que sabía), me puse a experimentar probando a hacer los cuernos esa especie de punto de cadeneta que vi en un libro. Para ser la primera vez, creo que no me ha quedado nada mal. Para completarlo me faltaba llenarlo de "esos bollitos tan monos" que aparecen en los bordados de las gente que sabe bordar "de verdad". Descubrí que se llaman nudos franceses y hay varios tutoriales que enseñan como hacerlos. Son fáciles y divertidos. Cuando empecé ya no pude parar y, en una tarde, hice otros dos bordados más, una lechucita:

Lechucita

y un pájaro posado en una rama.

Pajarito

La verdad es que me gusta bastante como han quedado. No sé si integrarlos en un futuro cojín, o colgarlos tal cual en la pared.






martes 24 de enero de 2012

Mi mesa de trabajo.

Me encanta hacer manualidades, es algo que me relaja y me distrae en los ratos de ocio. El único problema, y más en mi caso, que no me limito a una sola cosa, sino que todo lo quiero probar, es donde guardarlo todo. Empecé con un rinconcito donde guardaba algunas pastillas de fimo, pero los materiales han ido colonizando toda la casa. Estoy intentado poner orden a todo ese batiburrillo, para que se vean las cosas que me gustan y esconder el resto.

La mesa la he dejado libre para trabajar y sólo han quedado unos cuantos lapiceros.

Mi mesa

Estas muñecas rusas pintadas por mi, las uso para guardar los sacapuntas y gomas de borrar, y algunos lápices de colores.
Lápices

Y al ver mi mesa, después de tantos meses tan "vacía" me ha dado por pensar: ¿No sería maravilloso que en tu mesa de trabajo crecieran de repente árboles de colores imposibles?

Arbolitos en mi mesa

Donde más que crecer han aterrizado un par de arbolitos es en el estante donde guardo los botones. Mi hermanita me hizo ese minimueble para colocar los botecitos comprados en el ikea, y lo cierto es que se ahorra espacio y se cogen con más facilidad.
Botones

Poco a poco, a medida que siga ordenando os iré enseñando un poquito más.

jueves 19 de enero de 2012

En la tierra de Oz

Los que me seguís un poquito ya conocéis mi amor por los cuentos. Uno de mis favoritos es "El maravilloso mago de Oz" de L. Frank Baum. Le tengo especial cariño, porque mi primer libro pop-up, que para mi era un auténtico tesoro y que todavía conservo, aunque bastante machacado, contaba las aventuras de Dorothy en la tierra de Oz. Tardé años en leer el original y volvió a cautivarme, lo mismo que la película. Y no puedo evitar revisitarlo de vez en cuando, o leer nuevas versiones, como la estupenda Wicked, de la que también se hizo un musical.

Una de las cosas que me divertía y espantaba al mismo tiempo era la forma en que mueren las dos brujas malas de Oz. A la primera, la malvada bruja del este, le aterriza encima una granja, y solo se ven asomando por debajo unos pies enfundados en unos zapatos mágicos. En el original son de plata pero la magia del cine hacen que se te graben cosas en la retina que son difíciles de olvidar, así que para mi siempre serán de rubí. He querido hacer un broche recordando este tema.
Sigue el camino de baldosas amarillas

Siempre vuelvo a mis temas preferidos, así que con anterioridad ya había hecho alguna manualidad con este tema. Os dejo un mosaico para que las recordéis.
En la tierra de Oz


sábado 14 de enero de 2012

Estampando dulces

No puedo evitarlo, cada vez que tengo entre mis manos las gomas de borrar con la intención de hacer sellitos, pienso en todo tipo de chucherías: caramelos y chicles, regalices y palomitas, nubes de azúcar y piruletas. No sé si es por los colores vibrantes de las gomas que me recuerdan a las gominolas, o porque nunca comimos tantos dulces o emborronamos tanto como cuando éramos pequeños. Así que la inspiración está ahí, flotando y , como no me resisto (ni a las chuches ni a las musas) he empezado una pequeña colección de sellos tallados con "dulces" motivos.

No podía faltar un buen bote de caramelos para ponerlo en la repisa más alta de la estantería (mejor que no estén de masiado a mano)Para la foto (en un alarde o originalidad) he puesto unos cuantos caramelos auténticos (voy dando pistas por si mi tallado no es lo bastante bueno) Estos los he capturado al vuelo en la cabalgata de reyes, así que como los reyes son majos, además de magos, espero que no engorden demasiado, ya que al hacer la foto uno (bueno dos o tres) se han desempaquetado ellos solitos y han ido a parar a mi boca ¡no sé como a podido ocurrir!

El bote de caramelos

Me gustan los sellos con varias partes independientes, así más que un sello parece que tienes infinidad de ellos, pudiendo llenar y vaciar el bote de caramelos o cambiar los sabores a tu antojo.

El bote de los caramelos

También he tallado una antigua expendedora de chicles. Me parecen preciosas, es imposible sacar una bolita sin una sonrisa en la cara.
Bolas de chicle

Por suerte la expendedora de chicles que tengo es de juguete y los chicles de mentira, así que no tengo con confesar ningún desliz más.

Y por último un paquete de palomitas, duces o saladas dependiendo del color de la tinta. Podéis coger unas poquitas para la pelicula de la noche.

Palomitas de maiz

Feliz fin de semana a todos

martes 20 de diciembre de 2011

Navidades blancas


La primera nevada del invierno, originalmente cargada por Noia Land.

Siempre he soñado con unas navidades blancas. La nieve siempre aparece asociada a navidad en las postales, las películas y los villancicos. En mi pueblo ha nevado en serio, y cuando digo en serio, no me refiero a aludes y avalanchas sino simplemente a que cuajara, unas cinco veces en los últimos cien años. Es lo que tiene vivir al lado del mar y aunque no lo cambiaría por toda las nevadas del mundo, me gustaría, aunque sólo fuera por una vez, despertarme la mañana de navidad con nieve tras mi ventana. Con el frío que hacía esta mañana, no lo descarto del todo. Muchos diréis ¡ilusa!, tal vez tengáis razon, yo prefiero pensar que soy optimista.

Ángel de nieve

Me gustan los ángeles de nieve pero nunca he hecho uno. Cuando he visto la nieve, me emociono tanto palpándola, saboreándola, oliéndola y rebozándome, que no me cuerdo, apenas me da tiempo a coger la amigdalitis de rigor.

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Espero que me de tiempo a escribir otra entrada antes de Navidad, pero si no es así, me gustaría deseraros felices fiestas a todos.