viernes 30 de octubre de 2009

Casitas de chocolate


Casitas de chocolate, originalmente cargada por Noia Land.

Son (somos) muchas las personas adictas al chocolate. Con leche, almendras, menta, naranja, blanco, negro, en tartas, en bombones o en tabletas. Hay mil formas de disfrutalo.

Julio César, Leonor de Aquitania, Alejandro Magno y Confucio, tienen al menos una cosa en común: nunca lo han probado (bueno, vale, a veces me da por pensar cosas raras). Y es que el chocolate procede de América, donde era una bebida de la nobleza, y fue introducido en Europa tras el descubrimiento.

Una tentación irresistible. Bueno, casi irresistible. Uno sólo puede contenerse, cuando un maestro chocolatero hace una escultura de chocolate tan bonita que no puedes otra cosa que exclamar ¡Si hasta da pena comérselo!

lunes 26 de octubre de 2009

Erizos




Collar erizo con manzana , originalmente cargada por Noia Land.


Los erizos siempre me han parecido adorables, no sólo por lo bonitos y dulces que son, sino también porque tienen un carácter con el que me siento identificada muchas veces. Algunas veces me gusta hacerme una bolita e intentar desaparecer cuando el mundo se vuelve demasiado inhóspito, o quedarme en casa medio aletargada cuando empieza el invierno. Los que somos frioleros nos apetece quedarnos en camita y no asomar ni la nariz entre las mantas. Lo de comer lombrices... uffff... todavía no lo he probado pero sospecho que en ese caso el parecido no será tan perfecto.

domingo 18 de octubre de 2009

¡Truco o trato!




¡Se acerca Halloween! Tiempo de brujas, fantastmas, piruletas, vampiros, caramelos y golosinas. Es que los sustos con dulces se llevan mejor.

lunes 12 de octubre de 2009

Brujita lechuza


Brujita lechuza, originalmente cargada por Noia Land.

Algunas brujillas pueden transformarse en animales. Prefieren animales nocturnos que les permitan moverse con discreción en las noches con luna. A caminan por los tejados transformadas en gatos, o vuelan por los cielos convertidas en murciélagos y lechuzas, sin necesidad de utilizar la escoba. Esta brujita es un pelín despistada y ha echado su disfraz a perder porque ¡Se le ha olvidado el sombrero!

viernes 2 de octubre de 2009

Madrigueras




¿Qué tendrán los animales en sus casitas? Seguro que montones de chucherías, nueces y lombrices, plumas bonitas y suaves madejas de algodón. He empezado una nueva serie de brochecitos de fieltro y tela. Espero que os gusten.

lunes 28 de septiembre de 2009

Agujero Hobbit


Agujero Hobbit, originalmente cargada por Noia Land.

"En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad.

Tenía una puerta redonda, perfecta como un ojo de buey, pintada de verde, con una manilla de bronce dorada y brillante, justo en el medio"


Así comienza "El hobbit" de J.R.R. Tolkien, uno de esos libros que leía de pequeña, bajo las sábanas, a la luz de una linterna, para que mi madre no viera claridad debajo de la puerta y me dijera que ya era hora de dormir. Una aventura increíble, en la que siempre estoy dispuesta a volver a sumergirme. Cualquier día pintaré mi puerta de verde y haré que fumo una pipa mientras espero que una docena de enanos me inviten a correr aventuras.

Casitas del bosque


Casitas del bosque, originalmente cargada por Noia Land.

Cuando era pequeña solía pasar las tardes jugando en un parque junto a la playa. Me gustaban los columpios y la sensación de estar a punto de echar a volar, cuando me balanceaba muy arriba. Me gustaba construir castillos de arena porque podría crear un mundo nuevo con mis propias manos, pero, sin lugar a dudas, mi rincón favorito era en interior del tronco hueco de un viejo roble. Me gustaba meterme dentro, ignorando las hojas secas y las telarañas que se acumulaban en su interior, y me imaginaba llenándolo de muebles a mi medida fabricados con las raíces del árbol, viviendo dentro y e invitando a los duendes y a los niños del colegio a comer chucherías. Hace unos años, el viento del norte, durante un temporal, tiró el viejo roble y un trocito de mi infancia quedó enredado en sus astillas.